En estos días tan importantes para la reflexión y el acercamiento familiar, surge un tema quizás no tan importante en el orden espiritual, pero sí bastante significativo desde el punto de vista de la salud y el ambiente, este no es otro que el de la mal llamada “basura”. Sobre este aspecto mucho se discute, pero realmente poco se adelanta, a fin de lograr lo que realmente es importante, lo cual no es otra cosa que el “manejo adecuado de los residuos sólidos”. Suficientes especulaciones tratan de explicar el marcado aumento y permanencia de desperdicios en aceras y espacios públicos, lo cual a juicio de quien escribe, no hace más que confundir a los habitantes de esta ciudad. Algunos de estos aspectos especulativos son:
Aumento de Población: Se atribuye el problema a un incremento poblacional, lo cual es poco acertado. De acuerdo a un estudio realizado para la Corporación de Servicios Municipales Libertador, por Menéndez y Gonnella (2003), según los datos del Censo 2001, la población del municipio Libertador está en el orden de 1.830.000 habitantes; presenta una media de crecimiento geométrico inferior al promedio nacional, de poco más de 0,6% interanual y algunas parroquias presentan valores negativos. El municipio Libertador alberga el 68% de la población total del Valle de Caracas, el 69% de la población residente en barrios y el 51% del empleo. Las tasas de crecimiento estimadas son negativas a partir del año 1992 y decrecen constantemente hasta el año 2005.
Aumento de la producción de residuos (3.500 T/día): El promedio de transferencia en la estación de Las Mayas para los años 2001-2002 fue de 792.504 T/año, aproximadamente unos 2.170 T/día, hasta noviembre de 2003 rondaba las 1.935 T/día. Cifras que no deben haber sufrido modificaciones significativas.
Malos hábitos de la población: Pudiera coincidirse con esta afirmación, la cual por sí sola no debe ser significativa si no se evalúan las condiciones de almacenaje y disposición de residuos, previo a su recolección; cabe mencionar las papeleras, prácticamente inexistentes y los insuficientes, poco convenientes y deteriorados contenedores, dispuestos mayoritariamente en barrios y urbanizaciones populares. Aunado a esto, el incumplimiento de frecuencias y horarios por parte de los camiones recolectores, dificultan una evaluación objetiva en esta etapa.
Una hoja de ruta
La solución a los problemas relacionados con el manejo de los residuos sólidos trasciende, ciertamente el ámbito municipal y debe enfocarse al ámbito de la región capital, es un proceso que envuelve cambios permanentes, situaciones y realidades complejas, por ello debe:
-En primer lugar, crear una instancia de coordinación regional (autoridad única) que tenga competencia sobre el manejo de los residuos sólidos a nivel regional, quien definirá, coordinará y ejecutará la política y que estará conformada por los 4 niveles de intervención: A) A nivel nacional, por los ministerios del Ambiente, de Ciencia y Tecnología y de Energía y Minas, así como universidades y centros de investigación y desarrollo. B) A nivel metropolitano, la Alcaldía Metropolitana de Caracas, Gobernación de Vargas y Gobernación de Miranda. C) A nivel municipal, las 5 alcaldías del área Metropolitana de Caracas, la Alcaldía del municipio Vargas y algunas alcaldías del estado Miranda. D) A nivel parroquial, las comunidades, en la identificación de los problemas y en las propuestas de las soluciones. Control Social.
-En segundo lugar, esta autoridad única debe, una vez diagnosticado y analizado el problema y sus soluciones, formular un plan rector para el manejo integral de los residuos sólidos, el cual debe plantear una visión sistémica del territorio y del servicio, con el objeto de lograr el respaldo, participación, consenso y corresponsabilidad social.
-Los aspectos, que en mi criterio, son de importancia capital a tomar en cuenta, los presentaré en sucesivos artículos, dada la complejidad de los mismos.
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